Un Domingo cualquiera y la prostitución del alma.

Palabras tiznadas, Alexandra

Hace unas semanas saltaron a todos los medios de comunicación, la sorprendente confesión de una mujer qué junto con otras ocho cantantes de ópera y una bailarina, acusaban de acoso sexual al tenor español, Plácido Domingo. Patricia Wulf es la única de estas mujeres que ha puesto rostro, nombre, y apellidos. Las demás guardan un silencio delatador, sospecho en estos días, en el que todos denuncian con el movimiento, #MeToo

Coincidieron los dos hace más de 20 años en la ópera de Washington, y según sus declaraciones, dijo, «Cada vez que me bajaba del escenario, me estaba esperando. Se acercaba tanto como podía, ponía su cara frente a la mía, bajaba la voz y me decía ‘Patricia, ¿te tienes que ir a casa esta noche?» En otras declaraciones deja entrever que hay un director al que por aquellos años le pidió consejo sobre este acoso. De momento este posible testigo, ni está ni se le espera.

Como pueden observar ustedes, para lo que a esta oportunista, son palabras llenas de perversión y amenazadoras, para quizás otras, podrían ser solamente una invitación a cenar, con educación y respeto.  También podría haber pasado que la cantante lírica, utilizara sus miradas provocadoras y aleteos de pestañas, para poder seguir dando el cante en los escenarios. Continuar con insinuaciones y poniéndole morritos. Otro tic de apartarme el pelo sensualmente, y consigo un contrato más de este pringado que no se entera. Me gusta coquetear y poner caliente al que más manda sobre los escenarios.

O a lo mejor, la invitación tuvo algo de pícaro. Pero de eso, a acoso sexual…

Al carro lleno de humo tóxico y malas intenciones, se suma la gran profesional del periodismo y guapísima Karmele Marchante. Cuenta el cuento, de que en una entrevista hecha hace más de tres décadas, también ella sufrió acoso. «Me invitó al mismo hotel en el que se alojaría en Nueva York una semana después y donde de paso lo podría admirar (sic) en el Metropolitan Opera. Y “como teníamos amistades en común”, salir a cenar luego. Algo sonó en mi interior a encerrona rara y me aparté»

En su interior lo que suena, es que en su vida no se ha comido un colín en condiciones. No sé a ustedes, pero a mi esta mujer me produce unas arcadas de campeonato y como mujer, me da mucha pena que haya personas de esta baja catadura y moralidad corrompida. Si fuera hombre no quedaría con ella, ni aun que me debiera dinero. Pero después de esta frase que a continuación voy a transcribir, se entenderá mejor, a esta birria de comedianta, que ya ni cuentan con ella en los programas del corazón. Aún tuvo este comentario más en su blog, para desaprobar la faceta profesional de Plácido y arremeter contra lo español. «El ídolo del nuevo sistema de fama creado por el mundo del espectáculo para representar los recios valores de la incipiente Marca España»

Esto le puede pasar a cualquier famoso que esté expuesto a los destellos de las cámaras, y se haya cruzado con furcias de espíritu capaces de deshonrar su conciencia. De hecho, algunas denuncias de acoso sexual, están siendo archivadas.

Autor: admin