Prostitución, drogas y alcohol, jubilados ingleses.

Palabras tiznadas, Alexandra

Como si de los posados de Ana Obregón se tratara, cada verano en nuestras playas y costas esperamos ver, todos los desfases que los de su antipática majestad nos ofrecen. Desde los famosos “balconin”, pasando por la típica borrachera de vómitos y escándalos callejeros, desnudos y peleas. Vienen como plagas infectas miles de turistas británicos a por sexo, alcohol y drogas. Sobretodo, hasta la fecha presente, adolescentes pelirrojos y nativas con mofletes colorados (en plan Heidi, pero en zorra), después de una sesión playera.

No solo nos tenemos que aguantar con aceptar la basura juvenil de juergas y viajes baratos, sino que ahora los que estuvieron hace varias décadas haciendo lo mismo, vuelven a recordar viejas melopeas y primeros polvos. Benidorm se ha convertido en una de las ciudades, en donde la epidemia inglesa llega, se queda y se expande ocupando cada espacio que se le permite.

Los tabloides de la isla se han hecho eco de este suceso con titulares como este.  “Jubilados británicos causan el caos en Benidorm con sesiones maratonianas de alcohol, drogas y sexo”. Estos abuelitos adorables, vienen a recordar sus años de mayor desfase en Benidorm por la época de los años 70 y 80.

De las longevas entrevistadas por la revista Daily Mirror, una señora de Yorkshire de casi 60 años, que alardeaba de haber llevado cocaína de contrabando en un inhalador sinusal. Y mientras hacía esta gran hazaña, su camiseta vacacional ponía la leyenda, “Coke Whore” (puta cocainómana). Imagínense a la señora, con esa camiseta, chancletas de chiringuito playero y roja como un langostino con bigote, es una de las postales que desgraciadamente decora Benidorm.

Mallorca y Benidorm, son dos de los puntos preferidos para que estos salvajes disfruten de unas merecidas vacaciones, mirándolo desde una reivindicación soñadora, me gustaría incluir otro punto más en la lista de ciudades donde podrían ir, Gibraltar. Una población hasta ahora libre de estos turistas ya que en sus territorios nadie tiene este tipo de comportamientos. Ahí solo contrabando de tabaco, alcohol, empresas libres de impuestos y algunas cosas más, que no vienen a cuento en este artículo. Ahora que con mucha seguridad se vayan de Europa, Gibraltar puede ser vendida a Europa y ya no sería colonia inglesa. Con lo cual se podría vaciar un poco de escoria, tanto Mallorca como Benidorm y se podría repartir por otros lugares.

Betty Thirwall, sexagenario, relata como en Benidorm «tienes de todo lo que puedas desear: sol, mar y alcohol. A la gente le encanta»

En la zona inglesa de Benidorm, la prostitución es uno de los reclamos por los que vienen este tipo de turista, ofrecen espectáculos gratuitos de striperr y lumis de Europa del Este pasean en busca de clientes.«Todos los británicos congregan aquí (Calle Gerona) mientras que todos los turistas españoles se quedan con el casco antiguo, así que siempre ha parecido que mientras no afecte a las familias españolas, los británicos pueden cuidar de sí mismos, eso no es nada nuevo», expresa un turista de su insulsa majestad.

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