Mujer de pechos grandes, ultras con cerebros pequeños.

Palabras tiznadas, Alexandra

En un partido de la liga italiana, entre el Nápoles y el Brescia, ocurrió un hecho que muchos lo han catalogado como machista. Todo empezó cuando una mujer, con un vestido ceñido a su cuerpo como una segunda piel, y una blusa blanca no menos ajustada, marcando una silueta espectacular con unos pechos enormes, se paseó por delante de la zona donde se encuentran los aficionados más radicales del conjunto napolitano.

Los ultras italianos le cantaron a la periodista deportiva, “!Fuori le tette, fuori le tette…» Saca las tetas, saca las tetas… Muchos se quedarán profundamente decepcionados con estos chicos malos por este comportamiento tan fuera de lugar, y yo no voy a defenderlos, pero claro, imagínense ustedes la situación. Una chavala estupendísima, rubia toda ella, apretada y embutida con una tela llamativa de colores impolutos, rosa y blanco. Había tanta curva en esa mujer, que ni Fernando Alonso podría mantener su cacharro sin salirse del trayecto. Por otro lado, hombres jóvenes, posiblemente violentos, cargados de alcohol, muchos de ellos con algunos meses de equis en su calendario sin comerse un colín y con ganas de guasa y cachondeo. Blanco y en botella…

Lo que si quizás sorprendió a todos los parroquianos que han seguido la noticia y a los mismísimos radicales que allí se encontraban, fue la respuesta que dio, Diletta Leotta. Acto seguido a los cánticos provocativos o si lo quieren ultrajantes hacia su persona física, ella con una naturalidad digna de una mujer que sabe lo que hace, les hizo una negativa con su mano y luego hizo la señal con el pulgar hacia abajo, contestando de este modo a lo emperadora, cuando en la arena un gladiador era señalado y condenado. Y su tercer y último gesto fue saludar al resto de congregados para desaparecer de la vista obscena de cientos de hombres.

Mucho antes de este hecho, y desgraciadamente para ella, su celular fue pirateado y el contenido de fotos y vídeos de formato erótico que tenía en él, fue expuesto en redes sociales. Esto si que es un hecho delictivo y asqueroso, entrar en la intimidad de la persona con el agravante de publicarlo al mundo entero. Para el que robó y expuso sus imágenes, yo pediría e exigiría un castigo duro y ejemplarizante. Para los aficionados ardientes y sedientos de diversión, una muñeca hinchable

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