Los robots sexuales, el futuro es ahora.

Palabras tiznadas, Alexandra

La tecnología avanza a pasos desorbitados, cada vez la realidad se parece más a la imaginación. El campo del sexo no se queda atrás, ahora la compañía puede elegirse no sólo como una imitación de una mera parte del cuerpo. Sino que podemos elegir el cuerpo en su totalidad; su color de ojos, piel, tamaño de senos, culo y demás.

Este hecho que se pensaba tan lejano, es cuestión de poco tiempo que se expanda y se vea como algo rutinario. No debería, pues, de asombrarnos. Algo que puede, en u principio, parecer frío y poco erótico para algunos, está más que justificado.

En un mundo cada vez más globalizado en el que la individualidad premia y el contacto y relaciones con los otros escasean, dónde triunfan aplicaciones al alcance de todos, dónde el encuentro sexual es inminente sin el conocimiento previo del otro, sólo con una foto. Sólo eligiendo su color de ojos y de piel.

A ello, hay que añadir, lo unidos que estamos a las tecnologías, cómo nuestro móvil se ha convertido en parte de nuestras manos y lo auriculares de nuestros oídos. Si hemos transformado la tecnología en nuestra amiga, porqué no convertirla en nuestra novia, mujer o amante. La actualidad no demuestra que somos más que capaces de desarrollar empatía y sentimientos de amor hacia objetos que no son otros seres humanos

Los juguetes sexuales, así como los diferentes juegos sexuales se normalizan cada vez más. Los fetiches y fantasías eróticas despacito y a pasitos de hormiga van siendo más comunes de escuchar. Sin embargo, este es un campo en el que se debe seguir trabajando.

Pero si hay un ámbito en el que los robots sexuales podrían desarrollar una verdadera revolución, es en la prostitución. Algunos lo ven como una solución a esta práctica, sin embargo, este es un terreno de lo más pantanoso en el que habría que tener varios factores en cuenta, por lo que, podría ayudar a minimizarla pero nunca erradicarla del todo.

Aquí surge la duda, si se pide regularizar la prostitución, ¿se debería de regular el uso del robot sexual? ¿se deberían de legalizar clubs con estos robots?

Dejando esto al margen , lo que queda claro es que un robot sexual , que cumpla todas tus fantasías, que te diga con el tono y voz que más te ponga a tono y que te espere siempre en casa al a vuelta del trabajo para escuchar tus deseos y más sucias fantasías , así como tus problemas cotidianos y pensamientos vitales, llueva nieve o truene ;es cada vez más real que un libro de fantasía del futuro lejano dónde los coches vuelan.

Autor: admin