El tonto del Ferrari y la fulana

Palabras tiznadas, Alexandra

Este verano Ibiza nos da dejado una escena rocambolesca, que bien se podría haber utilizado en alguna serie B, en televisión. Hay un video que ha circulado rápido y se ha hecho viral, de un coche de lujo descapotable, conducido por un hombre con la música a todo volumen, saliendo de un parking con una señorita completamente desnuda y encima del capó.

Algún viandante que por esa zona se encontraba, tuvo para bien el grabar este momento peligroso que protagonizan estos dos personajes de esta historia. Y digo para bien, porque imagino qué gracias a esta grabación, se les habrá podido identificar y aplicar la correspondiente sanción administrativa.

Según parece ser la multa sería de unos 500 euros y la retirada de 6 puntos del carnét de conducir. O mucho me equivoco, o creo que los 5 billetes de 100 euros, de esos verdes que tan poco se ven por ahí, no le va a afectar mucho. Igual hasta con un pronto paga se le reduce el castigo y se ahorra uno de esos papeles tan deseados. Imagino que se la trae al pairo al conductor del vehículo y a su temeraria amiga, el dinero que tendrán que abonar a la administración correspondiente.

Me juego con ustedes el ratón del ordenador, a que le ha costado mucho más dinero a ese imbécil del Ferrari, desnudar a la fulana, que esa ridícula cantidad monetaria. Para una persona que lleva semejante coche, la multa tendría que ir en proporción a su cuenta bancaria. Si ese vídeo ha llegado a verlo el bobo motorizado, seguramente que hasta se habrá gustado verse en él y si tiene una red social, allí lo habrá colgado. Con las consiguientes risas y bravuconerías de él y de sus amigotes por el logro conseguido.

La inseguridad de la maniobra del estúpido y la chica, podría haber sido de un final trágico. Con la potencia de ese coche un mínimo acelerón o frenazo, manda a la maja desnuda con sus huesos y piel, por el áspero asfalto de la calzada. Desgraciadamente no es la primera vez que ocurre un suceso similar con resultados fatales.

Esperemos que le sirva al chulo de barrio y a otras personas de poco talante, el comportarse como ciudadanos corrientes y con unas normas fáciles de cumplir.

Autor: admin