Desnudan a una futbolista, para ver su sexo

Palabras tiznadas, por Alexandra.

Que dañina es la envidia entre las féminas, y que perverso el varón. En esta noticia, se llevarían de maldad, un 50 por ciento cada uno, aunque por mi condición de mujer, aún daría un poco más de porcentaje a ellas. Paso a relatar la noticia con muchísima vergüenza ajena.

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La futbolista guineana Genoveva Añonna, que fue escogida la mejor jugadora del 2012 en África, ha declarado a un medio de comunicación, que en el año 2008, durante el Campeonato Africano Femenino, fue obligada a desnudarse, delante de sus compañeras de selección y delegados de la Confederación Africana de Fútbol , para que mostrara sus órganos genitales.

Después de que sus adversarias sudafricanas, perdieran el partido por (2-1), siendo nuestra protagonista, la autora del gol de la victoria, fue denunciada por varias compañeras de otras selecciones.

FF USV Jena v Essen-Schoenebeck - DFB Women's Cup Half Final

«Me pidieron que me quitara toda la ropa delante de los funcionarios de la Confederación Africana de Fútbol y delante de mis compañeras de selección. Me enfadé mucho y finalmente rompí a llorar. Fue una situación totalmente humillante»
Cuando eres la mejor en algo, se te multiplican los enemigos, teniéndolas hasta entre tus compañeras deportivas. No puedo imaginar, que esta denigrante situación, ocurriera en Europa. Quiero pensar que en nuestro continente, antes de ser desnudada, sus propias compañeras saldrían en su defensa o a esos funcionarios “mosqueaos”, llevarla a un hospital, para ser examinada por los profesionales correspondientes.
El llamado “Tercer Mundo”, en este caso, es una buena definición, para el territorio africano.

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Una circunstancia parecida y bochornosa, se volvió a repetir unos años más tarde, durante el Mundial Femenino de 2011, la jugadora ghanesa, Diana Amhomah, garantizó que “basta con tener contacto físico con ellos para comprobarlo”.

La deportista tuvo desde su infancia, más vivencias duras.
«Cuando tenía cinco años, en mi pueblo las chicas no me aceptaban porque quería jugar al fútbol, así que siempre solía jugar con los chicos», aseguró, apuntando que   su padre «no quería que tuviera nada que ver con el fútbol».
«Mi madre quería que estudiara y me convirtiera en profesora, Y me dijo que no quería volver a verme. Con el tiempo, me fui a vivir con mi tío, que me llevó a la ciudad para que pudiera seguir estudiando y jugar al fútbol».

No se que opinarán ustedes, pero a una servidora, en las fotos que se muestran en el blog, parece una mujer. Quizás de apariencia física no muy femenina, pero de sensibilidad, más que cualquiera del resto de protagonistas de esta lamentable historia.

Autor: admin

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