Desmontando mitos de la madurez y el sexo

Palabras tiznadas, Alexandra

Ningunear el sexo a partir de cierta edad es algo muy común. La gente suele asociar la respuesta sexual con hormonas, pasión y, sobre todo, juventud. Si bien es cierto que el deseo sexual se puede perder a lo largo de la vida por cambios hormonales, problemas en la pareja, rutina o simple aburrimiento nos encontramos con más mitos que verdades.

Al no hacer caso al sexo se comete un gran error, porque son muchas las ventajas que nos aporta a nivel orgánico y porque se deja de lado algo muy placentero. Con las relaciones sexuales se elevan los niveles de oxitocina, dopamina, serotonina y prolactina. A todo esto se le suma que fortalece el sistema inmunitario.

Es por ello que son numerosos los estudios que muestran que el sexo nos hace más jóvenes o al menos más sanos y felices y alarga la vida.

Los temidos 40-50

Las mujeres están de suerte, alcanzan su máxima plenitud sexual partir de los 36 años y se mantiene unos cuántos más. Y es que los resultados de varios estudios demuestran que el orgasmo, percibirse más atractiva y el placer sexual se incrementan con la edad.

Los hombres, que ya habrán alcanzado este paso, disfrutarán investigando nuevas técnicas.

La edad adulta es una forma de sentir, compartir y disfrutar como en el resto de etapas de la vida. Además disminuyen las responsabilidades con los hijos y se empieza a reencontrarse con la pareja. Ya no habrá miedo a ser interrumpidos ni pillados por los hijos.

Al madurar ya te conoces, has probado y sabes lo que te gusta o no. Y si no has podido encontrar tu lugar, es momento de encontrarlo.

Los dorados 60

Los cambios hormonales hacen mella en esta etapa y, aunque hay una disminución del deseo y el apetito sexual, hay un descubrimiento de la pareja y de uno mismo.

Los juegos se acentúan y la complicidad aumenta. Las personas maduras sexualmente activas son más sanas y felices. Y dicen muchos profesionales de la sexualidad que el órgano más importante no es el aparato genital, sino la mente.

Los agradecidos 70

A lo mejor llega un momento en la vida en que a lo mejor no estamos para realizar posturas del kamasutra o el salto del tigre, pero esa pasión se pude traspasar a besos, masajes, caricias o postulas más cómodas que nos aporten placer. Recuerda, la sexualidad es un hábito saludable si está asociado al disfrute y al placer.

El apetito sexual, que en etapas anteriores podía estar disminuido, a partir de los 80 se reaviva y la sexualidad se vuelve a descubrir. Así que envejece sin miedo y cuidándote.

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